jueves, 11 de noviembre de 2010

Twitter en política: estilos de twitteo

La herramienta del pajarito suele ser una de excepcional uso para políticos y funcionarios que quieren dar a conocer su gestión, opinar sobre temas coyunturales, volcar su pensamiento político, compartir cosas con los ciudadanos, entre otras. Lo cierto es que son pocos los dirigentes políticos que antes de abrir su cuenta en Twitter se ponen a pensar Qué van a comunicar allí en ese espacio y Cómo lo harán. O Cuándo twittearán: lo harán seguido, periódicamente... y esto nos remite inmediatamente a tener en cuenta -o no- a quien está del otro lado recibiendo nuestros tweetts; a nuestros seguidores.

Algunos políticos no son conscientes de lo pesado que se pueden tornar a veces -sobre todo en campaña- al "querer publicarlo todo". Esto provoca un resultado adverso al pretendido originalmente al abrir una cuenta en Twitter, que lo dejen de seguir porque no toleran más sus tweetts intrascendentes que nada original tienen para decir.

Pautar la comunicación vía Twitter
Los políticos se animan cada vez más al Twitter e inclusive en ocasiones se meten a fondo con discusiones o peleas con sus adversarios, cayendo en la descalificación y hasta en el insulto a sus críticos, o la ridiculez por pelearse con todos. De esta manera se animan muchas veces a decir por Twitter lo que no se animarían a decir en público y por no tener pautado ni pensado que se va a hacer con esa herramienta de comunicación, se cae en lugares pocos felices. Se puede decir que Twitter es la herramienta perfecta para amoldarse a la personalidad de quien la maneja. Si se observan con detenimiento algunas cuentas de diferentes políticos se puede determinar que vuelcan parte de su personalidad en Twitter ya que es factible apreciar aspectos de su temple en el estilo de sus tweets.

En ocasiones no se mide ni se evalúa cuáles pueden ser las consecuencias de sus 140 caracteres, transformados al día de hoy en una fuente real de información para los medios masivos de comunicación al momento de levantar declaraciones y hacerlas públicas por otras vías más "populares" como la televisión o los diarios online. Y lo que también resulta interesante de advertir es que todas esas declaraciones que suben en Twitter son indexadas por los buscadores como Google, con lo cuál algunos tweets se pueden ubicar por internet.

Estas cuestiones son importantes para tratar de generar estrategias en los canales que abrimos en internet, sean redes sociales, espacios audiovisuales, blogs, etc. Pautar los canales es parte del trabajo que permite un mejor aprovechamiento de cada espacio pero fundamentamente sirve para sacar réditos a medio y largo plazo en cuanto al posicionamiento en internet y la visualización que pretendamos lograr.

Pero volvamos a Twitter para ver cuáles son los "estilos de tweets" que se suelen encontrar en la web por parte de los políticos.

El Tweet estilo Tribuna Política
Evidentemente Twitter es la herramienta de mayor personalización y por lo tanto, si es incorporada plenamente por un político, se amolda muchas veces a la personalidad del mismo. Así es como resulta muy útil para las chicanas políticas, las declaraciones picantes, la ironía y un intercambio de ideas poco amistoso o de tono agresivo.

El tomar esta postura de "Tribuna Política" tiene como principal inconveniente el poder de reacción. Es decir, hay que estar dispuesto a devolver la chicana, lo cual resulta fácil para el político que gestiona su cuenta personalmente, pero no para aquellos cuya cuenta es gestionada por asesores o equipos técnicos. Hay que estar preparado para saber qué y cómo responder, pero también con quién voy a mantener estos virulentos intercambios de opinión, porque no es lo mismo que un ministro discuta con un referente opositor que con cada ciudadano o simpatizante opositor que se le cruza online.

Lo que hay que tener en cuenta es que también se corre el riesgo de la descalificación permanente y que al trenzarse con otro político por estas vías nos muestre de la misma manera que en un programa de TV u otro escenario. Los ciudadanos están un poco cansados de esto, porque se puede pelear un poco en algún lado, pero no se puede pelear todo el tiempo en todos lados.

Otro de los detalles a tener en cuenta al momento de twittear -el más importante a mi consideración- es que hay discusiones que son de fondo y resultan muy difíciles llevarlas adelante desde este espacio. Principalmente porque Twitter, por su limitación en los 140 caracteres, imposibilita una fundamentación seria. Cuando se comienza una discusión sin agresiones, pero fuerte en cuanto al intercambio de opiniones y visiones, generalmente se termina cayendo en la agresión y la descalificación. ¿Por qué ocurre esto? Muchas veces por culpa de los mismos interlocutores, pero en otras ocasiones es por la herramienta; la plataforma de Twitter, que no permite extenderse mucho más para lograr una sustentación del discurso que se está llevando adelante. Entónces se termina en la simplificación de temas que requieren de un análisis profundo o por lo menos de un razonamiento que contemple una observación de mayor riqueza y con matices. En el afán de ganar la discusión se redondea, y así es fácil caer en un reduccionismo que lleva al reproche, la acusación y la agresión hacia el interlocutor.

Uno de los referentes políticos más importantes de Argentina que se enamoró de Twitter es el Jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, quién es uno de los ejemplos claros del "estilo tribunero".

Sobre las escuchas ilegales del Gobierno de la Ciudad:












Hay que entender que habrá respuestas tanto de otros políticos como de la gente.
El mismo Aníbal Fernández se trenzó en una dura discusión que llegó a tonos agresivos con el periodista Alfredo Leuco. Las descalificaciones continuaron por un rato hasta terminar en el ridículo cuando se supo que se trataba de un twittero que se hizo pasar por Leuco.

Por este motivo, en el caso de que adoptemos este estilo de twitteo, también es importante elegir con quiénes vamos a mantener nuestros debates de 140 caracteres.
Un funcionario que se pelea con cualquier "ciudadano de a pie" no deja la mejor imágen y hay veces que es mejor no responder a las increpancias para no ponerse a esa altura. Por eso es importante seleccionar con quién me voy a "pelear" y, por supuesto, corroborar de que se trate de esa persona.

El Tweet estilo Casero
No es que se trate de algo malo ni nada que se le parezca. Sin embargo hay una delgada línea entre contar cuestiones que atraviesa el político durante su gestión e informar a todos sus seguidores el pebete de mortadela que se comió al mediodía durante la sesión.

El estilo casero remite a revelar confidencias de sus vidas personales y tiene su éxito asegurado entre aquellos seguidores que quieren ver el costado "más humano" del político por decirlo de una manera vulgar. O sea, se trata de los aspectos "naif" o más banales de nuestros dirigentes políticos, de meterse en su vida para conocer cuestiones personales de sus vidas cotidianas. Es parte de lo que denomino el "backstage" de la política y que sin dudas resulta muy interesante pero siempre que se tenga en claro cuáles son los límites de esos contenidos que se vierten en el canal.

Pero hablar seguido de nimiedades tampoco es bueno y puede producir efectos contrarios en nuestros seguidores o en otros usuarios. El político debe tener en cuenta que es bueno que conozcan algo de su vida privada pero tampoco tanto. A veces se suele twittear frases armadas en momentos pocos felices para el resto de los ciudadanos, como cuando Francisco de Narváez comentó, tras la descalificación de Argentina del mundial de fútbol en Sudáfrica, algo así cómo que se había caído una ilusión pero que todavía quedaba la ilusión de cambiar al país... o algo similar. Se podrán imaginar la cantidad de insultos vía Twitter que recibió.






Pensar la comunicación en Internet significa pautar, organizar y luego gestionar en función de la estrategia que se decidió para cada canal.


El Tweet de Agenda y Gestión
Sin dudas Twitter resulta una herramienta muy útil para comunicar la agenda política y principalmente para lograr difundir la gestión de gobierno. Demostrar el día a día de la gestión puede resultar interesante para que los ciudadanos puedan interesarse en lo que sí se está haciendo, sin embargo se corre el riesgo de que una herramienta versátil como Twitter quede supeditada a una simple acción de prensa permanente excluyendo la interrelación con las personas.

Estos tweets son muy efectivos cuando se complementan con otras acciones como el linkeo a documentos, a fotos que ilustran lo que se está diciendo, notas y artículos, videos, etc. Por eso cuando se maneja una cuenta de twitter en este sentido es importante que los tweets efetivamente ilustren la agenda del día y que ésta pueda deducirse a partir de la infomación que se fue twitteando.


Fuente: Web Politic@s - Management político en internet

domingo, 7 de noviembre de 2010

bad campaigning

Aqui mando un link de la ultima campaña para la gobernacion de oklahoma, es una publicidad que salio en tv publica claro ejemplo del bad campaigning, les cuento que mi idea es analizar la campaña de Mary Fallin para el trabajo final, asi que al que le interese que se sume!!!! http://www.youtube.com/watch?v=Ztaz7fhaEyE&feature=channel

jueves, 4 de noviembre de 2010

resumen texto: new media y Obama! Schudson

El texto New Media in the 2008 Presidential Campaign, habla sobre cómo un investigador relató la atención que el NY Times puso a la relación entre los nuevos medios y la campaña presidencial de Obama. Es interesante porque lo que concluye el autor, es que los espacios de internet, la circulacion de videos en you Tube, las noticias de los blogs , y demás, son incontrolables por más campaña política que se haga, y generan un engaging de la población sin precendentes. Con lo cual los nuevos medios se postularian como una herramienta comunicativa en donde no existe una verticalizacion de la informacion, donde hay hasta conversaciones directas con el candidato que pueden alterar la campaña, y donde al mismo candidato se lo celebra con una notoriedad más de la vida cotidiana y no tanto de las identidades partidarias. Los nuevos medios en esa campaña presidencial acercaron a la ciudadania, la pusieron en movimiento, desde una perspectiva anárquica e irreverente, cada quien podía hacer lo que quisiera con la info que veía de Obama y de McCain,y sacar sus propias conclusiones.
Igualmente vale aclarar que el contexto de esa campaña fue muy especial, la movilizacion de la juventud, la salida de la guerra, terminar con el mandato de Bush hijo, tener un presidente de color, era mucha la necesidad de cambio que se manifestó por medio de estas nuevas tecnologias, cosa que no sucedio en tal grado en las campañas de las elecciones secundarias del pasado 2 de noviembre, posiblemente por el grado de Bad politics que hubo, o mejor dicho, bad campaigning.

lunes, 1 de noviembre de 2010

El político celebridad

El político celebridad

Un reporte de 2002 en las elecciones presidenciales francesas sugirió que incluso los políticos más alejados de la izquierda actúan, ahora, como estrellas de cine. La pregunta que a traviesa el texto de John Street entonces es: ¿se gana algo al entender la política moderna y las comunicaciones políticas al hacer una comparación entre políticos y la industria del entretenimiento?

El primer ejemplo que ilustra la relación entre celebridad y política es el caso del cantante Bono, de la banda irlandesa U2. Además de ser el líder de la banda, Bono, también lidera campañas para terminar la deuda del tercer mundo, en esta causa, ha conocido personalidades como el Papa o ha estado invitado a la casa blanca; un ejemplo de la relación entre cultura popular y política.

Una analogía que se da en el texto muestra el mercado como un espacio donde algunos, por ejemplo, hombres de negocio, lidian con petróleo, los políticos en cambio, lo hacen con los votos. En ambos casos el éxito está determinado por producir un “producto” que los consumidores quieran.

Identidad, comunicación y acción política en la tardía sociedad moderna

La política simbólica en las naciones democráticas se ha transformado notablemente en los últimos 50 años. Con el auge del nacionalismo de masas a la cabeza de la segunda guerra mundial y continuando en las primeras décadas de la guerra fría, la preocupación de las ciencias sociales con respecto a la identidad y a la política fue alejada del debate de la identidad política hoy por hoy. A mediados del siglo pasado, muchos científicos advirtieron del potencial crecimiento de la perdida de la autonomía y de la libertad personal debido al sobre-identificación con los grandes símbolos del estado nación. Pronto los análisis sociales de los 50´s empezarían a tornarse hacia el lente de la vida doméstica en las democracias, descubriendo problemas de conformidad, psicología de masa, consumo visible socialmente estratificado, y la substitución del partido y las lealtades de grupo con respecto al pensamiento independiente y la opinión.

En los 70 con el incremento de la economía y los sistemas de comunicación se presenta un juego diferente en relación con la identidad y la producción de un sentido político para los individuos, la sociedad y la política. A partir de esta década crece la escala en las economías nacionales sobre la producción, la comunicación y el consumo. Se empieza a romper la relación con la masa nacional y los individuos se empiezan a sentir responsables de sus propias decisiones, identidades y destino y como resultado: estrés, depresión, desordenes sicológicos e inactividad generalizada se vuelve familiar en las características de la vida en sociedades de mercado avanzadas.

Hay varias aproximaciones a la naturaleza del cambio político y a pesar del desacuerdo con respecto al futuro de la dirección de la política y la democracia estas parecen ser más amplias y coincidir en los acuerdos sobre el cambio social y el confort de los ciudadanos.

Todas las características de la moderna sociedad tardía promueven las organizaciones de una vida pública, sus actividades, valores y significados menos de ciudadanos familiares basados en deberes y obligaciones y más hacia un estilo de vida orientado a las actividades propias del consumo.

Se genera un conflicto en esta sociedad hacia los partidos, los líderes políticos y los grupos de interés. Por eso las comunicaciones políticas se vuelven más personalizadas con el llamado de los costos crecientes de la campaña requerida en la asamblea pública y luego en el mantenimiento de su atención y soporte. Por ejemplo, en Estados Unidos, la fuerza de los costos políticos esta ligada a los intereses de los negocios en los partidos y se elige oficialmente hacia el incremento del financiamiento privado para la votación, la publicidad y el tiempo en los medios entre otros costos de campaña.

La globalización también hace que la fuerza de los partidos a nivel domestico se debilite y sea la agenda global la que sea el centro de actividad política; los activistas presionan las organizaciones económicas transnacionales, ahí se guarda el potencial de la transformación ciudadana sobre las instituciones democráticas y las ideologías en la era entrante de la política.

Así, la pregunta por responder es que quizás si la siguiente generación dentro de la evolución de la democracia global y la ciudadanía, es cómo los activistas pueden usar ese poder de consumo global y movimiento de estilos de vida para poner a la agenda política de los gobiernos nacionales hacia el reto de crear una mayor justicia en el orden económico mundial.

Por: Andrés Vargas. Puntos principales de las lecturas: The celebrity politician y Lifestyle politics and citizen-consumers.

miércoles, 20 de octubre de 2010

EXPANSIÓN DE LOS EFECTOS DE COMUNICACIÓN

THE SCOPE AND CONTEXT OF MEDIA EFFECTS RESEARCH
Sonia Livingstone

En el trabajo de la autora se destacan tres conceptos principales:
1) El estudio de los efectos de los medios -hasta el momento- ha sido escaso y limitado.
2) No se ha podido demostrar aún si el efecto de los medios modifica la conducta de las personas o si, por el contrario, refuerza su conducta previa.
3) Los medios producen efectos, pero éstos no son determinantes en las actitudes de las personas.

1. La tradición de estudio de los efectos mediáticos se ha basado casi exclusivamente en analizar sólo los efectos que produce la televisión, como así también primordialmente ha tenido como objeto de estudio a los niños y cómo repercute en estos las imágenes de violencia. La mayoría de los experimentos realizados se concentraron en mostrar los efectos negativos de los medios y sólo algunos demostraron que imágenes sociales positivas influyeron en potenciar actitudes de ayuda, amabilidad, cooperación y generosidad.
Las críticas que por lo general se les hace a los experimentos llevados a cabo en el área tienen que ver con el componente artificial que tienen estos estudios porque se realizan en un contexto lejano al real y habitual de los consumidores de medios. Livingstone señala: “Uno podría argumentar que el experimento es una situación tan inusual que los resultados no pueden ser generalizados”. Otra de las críticas a los experimentos es la imposibilidad de realizarlos sobre un grupo de personas que no hayan estado expuesto nunca a los medios de comunicación (y que lleven un modo de vida similar a los que conviven diariamente con los medios).
La autora concluye que es necesario reformular y aumentar el estudio de los efectos de los medios. “La investigación de los efectos de los medios, como cualquier otro campo de las ciencias sociales, no encontrará un solo estudio definitivo que resuelva el debate. Necesitamos por eso, llegar a muchos diversos resultados que determinen un patrón más grande y contrastarlos con cada estudio en su contexto particular”.
2. Para la autora existen dos conceptos para explicar los efectos de los mass media en el público: el del cambio y el del refuerzo del status quo. El primero entiende que la exposición al mensaje de los medios modifica la conducta o las creencias de las personas, mientras que el segundo considera que los medios no generan cambios específicos sino que refuerzan la conducta y las creencias ya existentes. Es decir que mientras para la primera teoría las personas que consumen programas de TV con fuertes contenidos de violencia, actuarán en consecuencia de forma violenta en sus vidas diarias, la segunda teoría comprende que aquellos que eligen ver programas con contenidos de violencia lo hacen porque ya de antes tenían cierta predisposición y placer por la violencia.

3. Livingstone considera que el actual debate en torno a los efectos de los mass media está mal enfocado. Para la autora debería estar más relacionada con el aspecto académico de los medios de comunicación que con la agenda de políticas públicas. En ese sentido, la autora critica la teoría liberal de identificar a la TV como la causa de la violencia, distrae de los problemas reales como la pobreza y la inequidad. “La conclusión es que la agresión y el crimen, por tomar un ejemplo común, se originan por múltiples causas. La políticas implementadas para aliviar las diferencias sociales no necesitan subestimar otras políticas que tratan el problema de la violencia en los medios y su menor, pero no por eso inexistente, impacto en el crimen”.
Además Livingstone señala la forma en que los efectos de los medios repercuten en la audiencia depende también del encuadre (framework) que posee cada individuo, a través del cual interpreta la información que recibe. Sin embargo, remarca que es difícil construir un origen de dicho encuadre que no incluya a los medios en su conformación.

lunes, 18 de octubre de 2010

Cambian los efectos

Hola a todos,
Acabo de avisarles por mail que cambió el texto que vamos a comentar durante la próxima clase. ¡Chequeen sus casillas, por favor! Nos vamos a ocupar del gran tema de los efectos: qué nos pasa a partir de lo que vemos/leemos/escuchamos en los medios, y si afecta nuestras conductas políticas. El nuevo texto es de Sonia Livinstone, una especialista británica en el análisis de las audiencias.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Resumen de Tecnología y medios masivos de comunicación - El Circulo Virtuoso: Comunicación Política en sociedades post-industriales


Tecnología y medios masivos de comunicación (Robert Putman)

Algunos datos:
La TV por cable, la televisión satelital e internet ofrecen cada vez más opciones de programación.
La tecnología nos permite que consumamos material informativo y de entretenimiento en privado, en nuestros hogares.
Estos cambios en la oferta y manera de transmisión han impactado en la vida de los estadounidenses.
La rapidez de la penetración de la televisión en los hogares: La penetración de la televisión en la vida de los estadounidenses se ha dado a un ritmo nueve veces superior a lo que han penetrado otras tecnologías como el teléfono. El teléfono, por ejemplo, demoró 67 años desde su descubrimiento hasta llegar a un 75% de los hogares, mientras que la televisión tardó tan solo 7 años desde su creación en 1948 hasta lograr ese nivel masivo de penetración.
La incidencia del consumo de noticias en la participación ciudadana: Tocqueville destaca que “solo el diario puede introducir el mismo pensamiento al mismo momento en miles de lectores…Por lo tanto, difícilmente se produzca una avocación democrática sin el diario”.
Estudios revelan que los lectores de noticias están más involucrados cívicamente que los que solo leen noticias: participan de más asociaciones, vistan clubes y asociaciones civiles, asisten a reuniones locales con mayor frecuencia, etc. Se desprende, entonces, que la lectura del diario y una buena participación ciudadana van de la mano. De todos modos, es probable que los estadounidenses que miran noticias en televisión también lean los diarios. También se deriva del estudio que los que ven noticias en televisión probablemente se involucren cívicamente más que los que consumen otro tipo de programas vinculados con el entretenimiento.
La lectura del diario es un hábito que, si se alimentó en la juventud, tiende a perpetuar en el tiempo.
Según se desprende de los estudios, lo que está declinando no es sólo la lectura de diarios sino el interés por las noticias. De hecho, está disminuyendo mucho más rápido el interés por ver las noticias que por leer las noticias en el diario. A su vez, la mitad de los estadounidenses encuestados que ven las noticias confiesan que lo hacen con el control remoto en la mano. Internet, por su parte, aparece como complemento de las noticias que son consumidas en otros soportes.
Características del consumo de televisión de los estadounidenses:
Se consume, en promedio, 4 horas de televisión por día.
Hay varios televisores en los hogares: el número de chicos de 11 años con un televisor en su habitación subió de un 6% en 1970 a 77% en 1999.
La televisión se ve, mayoritariamente, en soledad.
Existen dos tipos de consumidores de televisión: los consumidores selectivos, que son los que prenden la televisión para ver un programa determinado, y los consumidores habituales, que son los que prenden la televisión como telón de fondo. Esta forma de consumo de televisión, que suele ser más habitual entre los jóvenes, incide negativamente en la participación ciudadana. Otra impronta que revelaron estudios es que los jóvenes de esta época, más adictos al zapping, suelen establecer amistades y vínculos más pasajeros, menos sólidos.
La mayoría de los televidentes consumen televisión mientras cenan, algunos durante el desayuno y el almuerzo.
Los programas informativos se suelen ver a la mañana, y su consumo va cayendo a lo largo del día, hasta cuadriplicarse los programas de entretenimiento por encima de las noticias a la noche, antes de irse a dormir.
Consecuencias del consumo de televisión:
1) La primera consecuencia del fenómeno de la televisión es que la gente se queda más tiempo en su casa. En palabras de Kuntsler: “El mundo exterior se ha convertido en una abstracción que se filtra a través de la televisión, tal como el clima es una abstracción que se filtra a través del aire acondicionado".
2) Cuanto más televisión se consuma, menos participación ciudadana habrá. Algunas cifras: aquellos que ven menos de una hora de televisión por día han participado, en el último año, en un 40% en reuniones públicas, mientras que los que consumen más de 3 horas de televisión sólo lo han hecho en un 23%.
3) Un 7% de los televidentes consumen televisión para estar informados, mientras que un 41% lo hace como forma de entretenimiento.
4) Quienes consumen televisión como forma de entretenimiento muestran mucha menor participación en proyectos comunitarios, van a menos eventos sociales, visitan a menos amigos, etc.
5) La televisión no solo actúa en detrimento de la participación ciudadana sino que también genera más incomunicación social (ver gráficos de las páginas 232 y 233)
6) Estudios revelan que el consumo de televisión incrementa la agresividad, reduce los logros escolares, y que está asociada con un mal funcionamiento psicosocial.
¿Por qué la televisión reduce la participación ciudadana?
La televisión:
A) quita el tiempo libre: estar frente al televisor quita tiempo para otras actividades que requieren salir de la casa;
B) tiene efectos psicológicos que inhiben la participación social: las únicas actividades que están vinculadas positivamente con el consumo de la televisión son dormir, descansar, comer, hacer quehacers domésticos y escuchar la radio. Pues están todas vinculadas con permanecer en la casa. Además, ver televisión produce letargo y pasividad;
C) ciertos contenidos en la televisión reducen las motivaciones cívicas: Según Hart, la televisión es un medio que crea un falso sentimiento de compañerismo, que le hace sentir a la gente que está compartiendo con otros. La mayor posibilidad de elegir canales aumenta la satisfacción del consumidor pero también disminuye la capacidad de cohesión de la televisión que se daba cuando, en los 50, por ejemplo, todos se sentaban a consumir el mismo programa.

El Circulo Virtuoso: Comunicación Política en sociedades post-industriales (Pippa Norris )

En las sociedades post-industriales, numerosos estudios norteamericanos analizan el desinterés de los ciudadanos en la política. Personas retraídas en sus hogares, con poco conocimiento sobre la política, y tendencias apáticas sobre la misma. Los estudios realizados en Europa se centran en la falta de legitimidad y de compromiso creciente de los ciudadanos con las elecciones.
En los años ’60 emergieron las teorías de “videomalaise” o videomalestar, que fueron cobrando auge en las décadas siguientes. Ellas estipulan que el proceso de comunicación política liderado por los medios de comunicación y por los partidos políticos es responsable del retraimiento en el compromiso político de los ciudadanos, de su falta de interés por los asuntos públicos y de la pérdida de confianza en los lideres e instituciones políticas. Todas estas teorías giran alrededor de dos hipótesis:
Que el proceso de comunicación política tiene un impacto significativo en el compromiso ciudadano
Que este impacto se produce en una dirección negativa.
La literatura norteamericana sobre el videomalestar
Los medios provocan cinismo y apatía en la audiencia, al enfatizar la confrontación y menospreciar el proceso de toma de decisiones, lo cual contribuye a una crisis de la democracia.
Aunque en Norteamérica hay mucha más información disponible que hace 40 años, los ciudadanos están más desinformados, porque esta información es una mezcla de entretenimiento, sensacionalismo, historias de crímenes, noticias sobre la vida de las celebridades y consumo.
La literatura europea sobre el videomalestar
Realiza un diagnóstico similar, enfatizando el desarrollo de la industria de los medios y la mutación en las campañas políticas como responsables del desencantamiento de los ciudadanos con la política.
Por un lado, la emergencia de muchos canales privados durante los ’80 ha menoscabado la calidad y la diversidad de la oferta de la televisión estatal, empobreciendo la esfera pública, además segmenta la audiencia
Por otro, el desarrollo profesional de la disciplina del marketing y su aplicación como marketing político a las campañas de los partidos, generan un abandono del contacto con el votante. Las técnicas de persuasión y manipulación asociadas al marketing, atentan contra la credibilidad política de los ciudadanos en los lideres.
Según Pippa Norris, es necesario distinguir entre la producción, el contenido y los efectos de la comunicación política. No hay evidencia suficiente para demostrar los efectos negativos de la comunicación política sobre el compromiso político de los ciudadanos.
De hecho, según su hipótesis, el consumo de medios masivos de información está positivamente asociado a indicadores de conocimiento político, confianza y movilización política. Por 3 razones:
Las personas proclives a involucrarse en política están más interesadas en consumir noticias de actualidad. (Según la teoría de los usos y gratificaciones, el consume está mediado por los propios gustos e intereses)
Consumir noticias de actualidad aumenta el interés en la política. Quienes consumen, por ejemplo, programas de interés general, es muy probable que si su programa está seguido de un noticiero informativo, dejen este canal y por eso lo consuman.
Las razones 1 y 2 generan un círculo virtuoso según el cual través del cual, los medios de comunicación y las campañas políticas sirven para involucrar a las personas previamente interesadas en la política. Esto se ve reforzado por la tercer razón, que opera de manera inversa:
Dentro del público apático y desinteresado por la política, los medios de comunicación no tienen mucho poder para reforzar su desinterés (puede cambiar de canal y listo).