martes, 27 de mayo de 2008

Si esto no es golpismo, ¿el golpismo dónde está?

Muy interesante la participación que salió hoy en el diario que había augurado que Néstor Kirchner sólo duraría un año en el poder. Fíjense a quien saludan en día de su cumpleaños, y lo más preocupante, el llamamiento que allí se hace "a todas las jerarquías civiles" a seguir los pasos del "homenajeado". Cualquier similitud con los dichos del enrgúmeno De Angeli es (¿es?) mera coincidencia.

De regalo, y más relacionado con lo visto hoy en clase, un interesante post de Don Artemio sobre las flaquezas de la encuesta telefónica.

Saludosssssss

14 comentarios:

Pablo Winokur dijo...

Perdón, pero -lejos de defender a La Nación- es un extracto de la sección sociales. "Sus compañeros de la Promoción 73 de la Escuela Naval Militar", pagaron por poner ese avisito. Después podemos discutir si el diario se podría negar a publicarlo (yo creo que no hace falta, siempre y cuando no viole la ley). No estoy de acuerdo con ningún tipo de censura.

Ahora, lo que no entiendo es la similitud con De Angeli...

Cide Hamete Benengeli dijo...

Pablo

Creo que disentimos en las dos cuestiones.

Si bien es cierto que la carta fue publicada por privados y no por el diario, no estoy tan de acuerdo en que se permita que comentarios claramente antidemocráticos sean publicados. Es más, no sé si hasta no es delito llamar tan claramente a imitar a alguien como Mayorga.

Por otro lado, amenazar a un gobierno que hace menos de un año ganó con el 45 por ciento de los votos como lo hizo el señor este (textualmente dijo "Si mañana no hay solución, el martes empiezan las acciones en las rutas"), o plantear un estado de seudo rebelión civil ("Señora Presidenta, el campo está revelado, no vamos a aflojar, la lucha sigue") está bastante cerca del llamamiento que se hace en la solicitada.

No sé, a mí me hace ruido pensar que un tipo autoproclamado representante de un grupo de gente en desacuerdo con una medida fiscal (siendo ingenuo y pensando que todo esto es solo por eso), pueda desafiar tan abiertamente a un gobierno super legitimo, sin medirse en las palabras, sin responsabilidad sobre lo que dice, ni sobre las consecuencias que puede llegar a tener lo que promueve. Además, por algo habrá sido que él mismo salió hoy a arrepentirse y bajarle el tono a sus dichos del domingo, no?.
No sé, creo que con algunas cosas no hay que jugar tan riesgosamente

Y aun menos feliz que De Angeli fue Buzzi me parece ("El gobierno de los Kirchner es un obstáculo para el crecimiento del país").

No sé, quedó medio desordenado, pero me parece que están caminando por una línea muy delgada que puede llegar a ser peligrosa. Más cuándo hay una cantidad de gente que sí está del otro lado de esa línea (Pando, los amigos de Mayorga, los que secuestraron a J López) y se ha subido a los reclamos del administrador de los campos de Yabrán y sus amigos.

Tomas Pliner dijo...

La legitimidad de un gobierno no la dan los resultados electorales. Claramente estamos frente a una pérdida de hegemonía severa por parte del gobierno que, aplicando políticas controvertidas, ha perdido el apoyo de miles de ciudadanos; eso, traducido en términos gramscianos lo entendemos como una pérdida de legitimidad, lo que no implica una pérdida de legalidad.

Concuerdo con vos en lo que decís sobre las líneas delgadas. Resulta sumamente irresponsable tomar lo más triste de la historia de un país para asumir que el argentino tiene memoria y jugar con eso. En otras palabras, no podés meterle el dedo en la oreja al campo porque el campo representa a la oligarquía; quieras que no, sigue siendo argentino y lo bien que nos hace.

A lo que voy es a que Buzzi no se equivoca cuando dice "El gobierno de los Kirchner es un obstáculo para el crecimiento del país". El problema es que, continuando con esa bendita autocrítica que parece no existir en este país, el campo es el último que puede hablar en nombre de la patria, y de eso nadie duda (salvo aquellos amigos del gaúsho).

Yo personalmente no creo que esto vaya a terminar con un golpe (no por falta de intencionalidad de los actores sino por una cuestión estructural). De hecho soy bastante optimista y entiendo esta situación como la oportunidad para regenerar la política nacional en términos de consenso activo: partidos políticos, consciencia nacional colectiva y solidaridad entre otras cosas.

Estemos de acuerdo por lo menos en un punto:
Ni el gobierno ni el campo

Cide Hamete Benengeli dijo...

Tomás:
No creo que el kirchnerismo se haya posicionado en ningún momento como un nuevo bloue histórico capaz de liderar el momento de hegemonía -Gramsci la entendía, palabras más palabras menos como una suerte de "etapa superior" en el desarrollo de una fuerza social.
Sí reconozco el amplio consenso social, la gran base de apoyo, pero no creo que "hegemonía" sea el término más adecuado para referirse a la situación de poder que se establecía -o establece- entre el gobierno y el resto de los actores sociales. (Gramsci, en Cuadernos de la Cárcel, escribió que le hegemonía es "la fase en la que las ideologías germinadas anteriormente se convierten en `partido`, entran en confrontación y se declaran en lucha hasta que una sola de ellas o al menos una sola combinación de ellas, tiende a prevalecer, a imponerse, a difundirse por toda el área social, determinando, además de la unidad de los fines económicos y políticos, también la unidad intelectual y moral, situando todas las cuestiones en torno a las cuales hierve la lucha no en el plano corporativo sino en un plano `universal`, y creando así la hegemonía de un grupo social fundamental sobre una serie de grupos subordinados".

Por otro lado, tenés razón. Quizás los Kirchner sean el obstáculo para el crecimiento de país... si lo que querés es un crecimiento estilo década de los síventa, sin justicia social, sin aumento a jubilados, sin crecimiento record del PBI por 5 años, sin disminución de pobreza e indigencia, sin renegociación de la deuda, etc. En fin, si vos querés un crecimiento estilo Adam Smith con la mano invisible regulando todo a favor de los más poderosos, entonces sí los K están de más. Pero afortunadamente Francis se equivocó y la historia no terminó en los 90.

Sí coincido en que me parece super improbable un golpe ... por lo menos entendido a la antigua. Las condiciones estructurale sson otras, y quizás esta vez la burguesía pampeana decida formar un partido político que represente sus intereses en vez de acudir -como ha hecho desde 1930- al Partido Militar para revertir situaciones de redistribución de ingresos hacia el campo popular -En estos días releí el alucinante "Estado y alianzas..." de O'Donnell, y tiene mucho de lo que se vive hoy-.

Ojalá se pueda reestrucutrar la política argentina, me parece que a todos nos va a favorecer un fortalecimiento de los actores políticos y de la sociedad civil, para poder seguir jugando -y aprendiendonos mejor el reglamento- de ese maravilloso juego que es la democracia.

Por último, te robo el cierre y, para sincerar mi posicionamiento: A pleno con el Gobierno (y de la primera hora, já), no con el campo.

Pedro Noli dijo...

Un golpe de estado hoy es imposible. Distinta hubiera sido la historia si el gobierno fuera radical; claro que dudo que un gobierno radical se anime a tomar una medida como la que tomó el Poder Ejecutivo en marzo.
Alfonsín ni De la Rua pudieron terminar su mandato. Menen y Kirchner lo completaron. Y Cristina lo va a completar: Desde que volvió la Democracia no hubo caída de un gobierno (ojo: no leer golpe de estado) que no fuera apoyada por el peronismo. En los momentos de crisis, el peronismo decide si ese mandato continúa. Es el peronismo quien tiene la última palabra cuando el país está al límite. No los sojeros (valga por el campo), los radicales o la chistosa e insignificante Lilita Carrió. El as de espadas lo tuvo Menen, luego Dualde y ahora lo tiene Néstor.
Cristina gobierna con legalidad. Y también es un gobierno legítimo, sin dudas. Y quizás es más legítimo que antes porque hay una reacción frente a un descontento. De eso se trata de Democracia: de poder putear tranquilo.
Claro que el putea es sólo un sector mínimo, pequeño pero poderoso; con ansias de golpe en alguna de sus cabezas. Mas repito, sólo ansias. Ansias ilusas.

Pablo Winokur dijo...

Contesto primero al de Pedro, que no lo terminé de entender. No entendí si celebrás que el peronismo voltee gobiernos, si es un análisis imparcial o lo estás puteando sutilmente.

Sea como fuere, un comentario. Se habla mucho de que el peronismo es el único que puede gobernar en la Argentina, pero el único gobernante peronista que logró entregar el poder en tiempo y forma a otra persona fue Menem (si quieren lo incluímos a Kirchner, aunque yo creo que éste es el mismo gobierno).

Los radicales entregaron dos veces el poder a otro: Yrigoyen y Alvear. Y fueron obligados a irse antes en seis oportunidades (incluyendo a Frondizi y el olvidado Ortiz).

El peronismo no terminó su mandato en cinco oportunidades. Perón, Cámpora, Isabel, Rodríguez Saá y Duhalde (recuerdo que tuvo que adelantar por lo de Kosteky y Santillán).

Aclaro que -como criterio metodológico- tomo como mandato concluído a aquel que le entrega la banda presidencial a otro, tras haber cumplido sus mandatos en tiempo y forma. Por eso, no lo incluyo a Perón que nunca logró hacer un traspaso.

Bueno, tengo que seguir laburando.Más tarde contesto los mensajes de "Cide", que son muy largo. Chaucha

Tomas Pliner dijo...

Cide, te voy a hacer feliz: Yo voté a Cristina en las últimas elecciones sumamente seguro de lo que estaba haciendo. Hoy no me arrepiento porque, viendo las posibilidades, esto es lo menos malo. Sin embargo, me parece que es hora de entender que en política no todo es blaco o negro (Marx fue muy grande, pero no lo endiosemos). ¿Si no estoy de acuerdo con el gobierno soy Adam Smith?
Quiero aumento a jubilados. Quiero una política fuerte en torno a DDHH. Ahora... ¿justicia social? Me parece que es un término bastante laxo. Por supuesto que quiero justicia social, por eso voté un modelo que prometía "Redistribución del ingreso". A mi no me están mostrando mucha redistribución.
¿Crecimiento récord? Yo estoy un poco cansado de los crecimientos récord, de tipos que lo único que quieren es pasar a la gloria y ser recordados como "los del crecimiento récord", porque un crecimiento récord implica un decrecimiento (récord quizás) en los años siguientes. Te invito a leer el libro de un tal Marin Lusteau que se llama, precisiamente, "Sin atajos". Ahí nos muestran brevemente cómo se puede aprovechar un momento de crecimiento récord para enfriar la economía generando una economía anticíclica que este preparada para momentos de decrecimiento (keynesianismo). Pero claro, quién va a querer crecer al 1% cuando se puede crecer al 5%, si total después el pueblo se va a acordar del gobierno del 5$. Me parece que estan subestimando al pueblo, velando únicamente por intereses personales.
¿Disminución de pobreza e indigencia? No creo que un sistema de "plan jefes y jefas de hogar" pueda salvarnos. Quizás me equivoco, pero me pregunto cómo funciona la cabeza de un tipo que sabe que por ser pobre le van a dar dinero. La dádiva pervierte cabezas, es un hecho. En un principio, los planes se hicieron para solventar una situación de crisis total, hoy son un escollo para el crecimiento. Con esos planes, lo único que logramos es perpetuar la pobreza, continuar con la dinámica clientelar de "un choripan hoy, cero choripanes mañana, pasado y traspasado". A los pobres hay que representarlos, no utilizarlos.

Por otro lado, cuando hablaba de reestructurar la política no hacía referencia a la burguesía pampeana, lo cual tampoco sería tan malo por eso que decís vos. Me refería a otro tipo de actores: los grupos piqueteros que, no hace muchos días, se reunieron en la facultad de medicina y acordaron apoyar a Cristina en las próximas elecciones y luego conformar un partido político que reúna los intereses de aquel sector. Ese camino, en democracia, sería honroso.

En cuanto a Gramsci, no debemos olvidarnos que él escribía desde la cárcel, es decir, desde la derrota, el fracaso. Cuando hace referencia a la cita que vos presentás, está pensando en el partido comunista italiano conformados por los campesinos y el proletariado urbano. Si tomamos a todos los teóricos por lo que dicen, probablemente nunca los entendamos. Para Gramsci el Estado es un conjunto de actividades teóricas y prácticas que no solo controla sino que también aprovecha su condición de dominiación para generar valores, consenso activo. Generar consenso activo es generar legitimidad. Esa legitimidad se traduce en "capacidad de dirección sobre una sociedad en un momento determiando"; y eso es lo que entiendo yo que Gramsci entiende por Hegemonía. Quizás me equivoque.

Cerremos de nuevo entonces lejos de la polarización:
No al gobierno
No al campo
Si al PACTO SOCIAL

Pedro Noli dijo...

Pablito querido la verdad no se qué no entendés. Lo que escribí es un análisis, género periodístico que busca explicar por qué pasan las cosas que pasan. O bueno, en este caso, por qué no pasan las cosas.
No es mi opinión, ni celebro nada. Y mucho menos es un comentario: Las viejas de la esquina son quienes comentan.
Son datos. Es realidad. Es un tejido de información que tiene un sentido. Es un análisis.
Trato de ser imparcial, lo que me es imposible por mi condición se ser humano. Y claro que me referí al poder el peronismo desde la vuelta de la Democracia, tal como lo escribí.

Y por favor les pido que no pongan más "Contesto a fulanito", porque me hace acordar al programa de Rial.

Saludos a todos. Y los invito a continuar esta charla con un poco wisky en la casa de Vero, esta noche.

Hasta entonces.

Pablo Winokur dijo...

contesto a Pedrito!!!.

1) El tema es que la posición partidaria de Side (SIC), me hace ya ni entender de qué estamos hablando...

2) Sea como fuere, no estoy de acuerdo con las posiciones que sobre estiman el poder del peronismo (sí con las que subestiman al radicalismo). Me parece que el exceso de pragmatismo de ese partido es un arma de doble filo.

3) Tal vez no corresponda a este blog, pero se rumorea que no viniste a Bpei porque te quedaste durmiendo en cucharita con Flavio. ¿Qué hay de cierto en eso? (¿Querías Rial? Tomá!)

Abrazo de gol

Sol dijo...

Llegué un poco tarde.
Tres cosas:

1) Una fuerza política para ser hegemónica necesita instalar un discurso dominante. Digamos, que sus articulaciones (medidas políticas) representen a la mayoría de los sujetos sociales, en distintas posiciones sociales. A esto se llega por el consenso, o sea: no media la fuerza ni la coerción, se obtiene por la vía del convencimiento. Y esto ocurre aunque haya posiciones enfrentadas con la fuerza hegemónica, ya que el líder aglomera y divide al mismo tiempo. Si no dividiera, en vez de hegemonía habría dictadura, totalitarismo, represión, etc. Por lo tanto, el gobierno de Kirchner no es hegemónico.

2) Pienso si el peronismo es culpa del peronismo. Esto en relación a algunos comentarios que asocian al movimiento con las grandes definiciones desde la recuperación de la democracia. Personalmente, me molestan bastante las construcciones de sentido común que, como los refranes, se ponen en un plano de verdad histórica: “Los peronistas son los únicos que saben gobernar”, es un ejemplo. Me interesaría más pensar por qué pasa esto. ¿Hubo algún movimiento, partido, asociación política que haya logrado articulaciones exitosas (esto es: ganarse la representación de distintos sujetos sociales en diversas posiciones sociales)? Creo que no. La oposición no ha logrado, hasta ahora, seducir, convocar ni generar una cuota de confianza. ¿Por qué? No creo que sea culpa del peronismo, y bien vendría no pensarlo así, aunque en esta argentina con fuerte raigambre psicoanalista las culpas siempre son del padre, la madre o el que no me ayuda.

3) Creo que ambas partes se equivocaron. El campo en algunos casos. Kirchner en la mayoría, y es peor porque es el que tiene que actuar con más “razon” (de raciocinio) debido el lugar que ocupa. Tiene la obligación de ponerse en todos los lugares, el campo no. Lo peor que hizo fue el documento que sacó el PJ acusando al campo de “golpista”. Un construcción falaz. La gente que protesta no está contra un gobierno democrático, critica un estilo de mando. Hay una diferencia.

Tomas Pliner dijo...

Sol: gracias por explicarlo mejor que yo.

(Contesto porque está buenisimo que te contesten. Se que soy denso, pero entiendo que este espacio fue tautológicamente creado para lograr el intercambio de ideas, el debate armónico.)

Cide Hamete Benengeli dijo...

Unas breves líneas para plantear algunas cosas con las que disiento en distintos grados, para meterme después con las coincidencias, que me parece son más que las que parecen (ojalá pudiera por lo menos escribir con la claridad con la que Sonia expone, pero bué…)


Redistribución…. Es una palabra fuerte, verdad. Creo que sí se da. Está bien, los que tienen mucho siguen ganando, y mucho, eso es cierto. Pero es innegable que los que poco tienen –o nada- han visto mejorar su situación significativamente, si bien también es cierto que con el proceso inflacionario actual se licua su ingreso real, lo que tiende a revertir la redistribución que habían conseguido en los cuatro años anteriores. Y no sólo en términos de ingreso monetario (ahí es inobjetable la recomposición del salario real, tanto en trabajadores registrados como no, y cómo supera a la inflación), sino también en otros parámetros que le escapan: mejoras en la calidad de la atención en salud, apertura de salitas en barrios, etc. Ojo, no considero ni mucho menos que haya que esperar el crecimiento llene la copa de los que más ganan para que de ahí derrame para abajo. Es necesario agitar esa copa e intervenir con políticas de estado en esa dirección

Con respecto a “Sin atajos”… Quizás sean muy lindos los postulados del libro, pero son sólo eso, postulados de un libro… La aplicación política de las medidas económicas y fiscales –y en especial éstas, mas bien “contractivas”, “enfriantes”, como les digamos- no suelen ser del agrado del público/pueblo (menos en Argentina aun, donde hay como un fantasma de que toda restricción al consumo y a la libertades de compra son poco menos que medidas pensadas por Plejanov o Krushev), lo que torna difícil su implementación. Martín Lousteau puede dar fe de la dificultad de plasmar en el día a día, en el bolsillo a bolsillo situaciones que pueden dar perfecto en el laboratorio. Su idea de moderar el crecimiento económico no sabemos a costa de quien se hará, tampoco. ¿Qué hacemos? ¿Bajamos la cantidad de circulante? ¿Suba de tasas que desalienten la inversión, bajen el empleo y el consumo? Con menos consumo interno, la burguesía pampeana puede exportar un porcentaje mayor de lo que produce y ganar más, ¿no estarán esperando algo así?


“Me parece que estan subestimando al pueblo, velando únicamente por intereses personales”, afirmá Tomás (a esta altura, ¿te puedo decir “compañero”? en el buen sentido de la palabra, ojo). ¿Te parece que “el pueblo” quiere crecer a menos ritmo? ¿Desacelerar esa maquinaria de consumo que pusieron en marcha y que permite a la clase media que rápido se olvidó del corralito sentir otra vez más que estamos condenados al éxito y que seguimos siendo los más europeos de América?

Plan jefas y jefes de hogar. No creo yo tampoco que la dádiva eterna y el clientelismo beneficie a nadie, salvo a los intendentes corruptos del conurbano y al aparato ya totalmente autárquico que constituyen. Ahora, ¿podemos cambiar eso sin cambiar el grado de informalismo económico que presentan sectores como el rural? ¿Podemos cambiar el clientelismo con patrones y empresas que no reinvierten para genera nuevos puestos de trabajo sino que se quedan con las ganancias en sus bolsillos? ¿Podemos cambiarlo sin mejoras en la educación? ¿Y podemos cambiarlo sin antes tratar, por lo menos tratar, de devolverle a la gente la confianza en la política, la certeza de que participando se tiene una democracia mucho más rica? Lo dudo sinceramente la verdad.

Obviamente sería buenísimo un partido que reúna a los actores sociales llamados piqueteros. Es hora de que las clases populares retomen su inclusión en la sociedad civil (proceso que estimo se vio interrumpido en el 76), y también tienen que ir ganando posiciones dentro del Estado si quieren profundizar los cambios que la transición que supuso el gobierno de Kirchner de un vuelco hacia políticas aun más redistributivas. Necesitaríamos, salvando las distancias, otra primavera como la del 73, creo.

Gramsci… Ya parecemos dos paleotroskos debatiendo acerca de si Marx usó mal el punto y coma en el párrafo 6 de los manuscritos o no… (va con onda, e) Mi comentario iba más destinado a que no comparto que el gobierno de Néstor 1 el grande haya establecido un momento de hegemonía. Hubo sí, momentos de gran iniciativa política (primeros y, ay qué lindos, meses de la gestión) y de manejo de la agenda política…pero no creo que califiquen para Hegemonía.

Te re banco con el Pacto Social!!!! Yo también, debo reconocer, aun estoy esperando alguna definición más precisa. Como eslogan de campaña estuvo lindo, pero hay que ver cómo lo hacemos y para qué lado. He escuchado muchas comparaciones con el Pacto de Moncloa, pero no creo que la realidad argentina de hoy tenga algo que ver con la España post franquista (ni que los actores políticos de acá tengan el nivel de compromiso y seriedad de los de allá en ese tiempo). ¿Una reedición de los planes –luego frustrados- de Gelbard en el 74? ¿Tratamos de desarrollar una burguesía nacional –si se puede-?

Sol: Me parece que así como el gobierno QUIZÁS cometió un error al tratar por igual y no diferenciar entre productores, propietarios, pools sojeros, etc…. Vos cometés el mismo error, me parece pero desde el otro lado. No creo que ni sean todos malos como dijo CFK ni que “La gente que protesta no está contra un gobierno democrático, critica un estilo de mando”. Hay de todo. Gente a la que el modelo de acumulación de riqueza y concentración de la tierra desde el 76 hasta ahora cagó, pequeños productores que apenas les alcanza pa vivir (y unos manguitos más), y grandes terratenientes. Y mucho oportunista dando vuelta.

Bue es todo por hoy tengo el bocho quemado y acabo de ganarle una batalla importante a mi lado responsable así que me voy pa lo de Vero. Saludos

Pablo Winokur dijo...

Con tono Mariano Grondona voy a aportar mis conclusiones al debate. Antes que nada aclaro que todas mis reflexiones están basados (nótese la falta de concordancia) en los tres tratados que Esófocles de Esparta dejó a su hijo Edimundo.

1) Me parece importante aclarar que -más allá de lo que diga Timerman- no todo es blancos y negros. Es decir, que no me guste como el gobierno manejó el conflicto del campo no me ubica inmediatamente al lado de Cecilia Pando ni tampoco de las políticas neoliberales.

2) Yo estoy a favor de las retenciones. Pero creo que se deben aplicar en el marco de una política más general. Es decir, diagnostico el problema, saco guita, dejo bien claro a dónde van a ir esos recursos y si es posible que lo ratifique el Congreso así no es una medida unilateral mía. Acá se hizo todo lo contrario. Se aumentaron las retenciones, después se inventaron justificaciones teóricas para explicar por qué se aplicaron (más allá de estar de acuerdo o no, para mí el orden de los factores altera el producto); después se pidió al Congreso que ratifique cuando ya era todo un caos y por último se dio marcha atrás a la medida que quizás era buena.

3) La verdad, estoy podrido de este grado de confrontación. Y eso no implica que este gobierno no haya hecho o no haga cosas buenas. Pero creo que esas mismas cosas se pueden hacer de otra manera. Estaría bueno que fuera cierto lo de la concertación, pacto de bicentenario, etc. Hasta ahora no demuestra que eso vaya a pasar.

4) Quiero un país en que cualquier grupo que se quiera oponer al gobierno pueda hacerlo sin ser tildado de golpista, guerrillero, promilico, ni nada que se le parezca.

5) Por último, me encantaría que cuando termine este conflicto cada parte pudiera hacer su mea culpa respecto a las cosas que hizo mal para llegar a esta situación. Como puse en otro comentario, sobre Clarín, me gustaría que también Kirchner, el PJ, el campo, la oposición, etc piensen que hicieron mal en estos 80, 90, 100 días.

Saludos
Pablo

Sol dijo...

De nada Tomás, un placer.
Cide, no es un poco mucho???? je
besos