jueves, 10 de abril de 2008

Una misma corte, decisiones distintas

La Corte Suprema es, como su nombre lo dice, el órgano máximo encargado de "administrar" justicia en el país. Sus fallos y resoluciones son también una forma de gobernar y hacer política y por eso quiero introducir en el blog una comparación entre dos casos sobre los cuales resolvieron en el último tiempo y ustedes díganme si estoy paranoica o peco de mal pensada.
Los mismos integrantes que decidieron habilitar a Luis Patti para que acceda finalmente a su banca en el Congreso son los que también denegaron la excarcelación de Romina Tejerina, la joven jujeña que permanece en prisión, luego de haber matado a su hijo recién nacido y, según sus dichos, porque reconocía en la cara de la criatura al hombre que la había violado.
Patti admitió que entre las funciones de un uniformado se incluye la de torturar detenidos: recuerden la respuesta en el diálogo con Majul cuando el periodista le espetó - Yo nunca torturé gente y el respondió sin medias tintas: - No es su función.
Patti está señalado como partícipe del llamado proceso de reorganización nacional, sin embargo, para la Corte, este no es un impedimento para que ocupe un lugar político.
Esa misma Corte que le dio a Patti luz verde fue la que le dijo no a la libertad de Tejerina, la misma que no tuvo en cuenta que el hombre acusado del ultraje y que reconoció haber tenido relaciones con ella fue absuelto y transita por las calles jujeñas mientras Romina en cambio, sigue esperando en la cárcel.
Parece que a la justicia, le está quedando floja la venda que debería cubrirle los ojos.

3 comentarios:

Pablo Winokur dijo...

Clari: Antes que nada, comparto tu postura normativa: Patti debería estar preso y Tejerina libre.

Pero también comparto el fallo de la Corte. El fallo no dice que Patti es bueno e inocente; dice que la Cámara de Diputados no tiene atribuciones para negarle el ingreso a alguien que -siendo avalado por la Justicia electoral- fue votado por la ciudadanía.

Repito: me da asco que Patti sea diputado, pero el mecanismo con que se lo removió no fue muy transparente y creo que abre lugar a que el día de mañana el FpV impugne a toda la oposición con cualquier argumento. Tal vez mi posición sería distinta si otros jueces hubieran fallado. Pero creo que el compromiso de éstos con los derechos humanos, garantiza que la decisión no esté teñida por cuestiones ideológicas.

Respecto a lo de Tejerina, creo que el fallo es por una cuestión más bien metodológica y no de fondo... pero no lo seguí en profundidad y no puedo opinar demasiado.

Cide Hamete Benengeli dijo...

Clarisa:

Antes que nada, y en esto coincido con Pablo, comparto la postura de que el eléctrico Luis Abelardo debería estar preso. En este sentido, me parece que poco tiene que ver la actual Corte Suprema en que todas las causas que se le iniciaron a Patti lo hayan dejado en libertad (leyes radicales mediante). Además, el fallo de la Cámara es claro y contundente al hablar de que no puede violar la soberanía popular por la mera presunción –ya que, lamentablemente, no fue condenado en ninguna causa- de que haya incurrido en delitos de lesa humanidad. Que todos sabemos que lo hizo, es cierto. Pero estamos en un Estado de derecho del que pueden gozar todos los ciudadanos, y así Patti se ve beneficiado por un elemento –la Justicia- que no tuvieron sus víctimas.

Ahora bien, lo que me parece rescatable –y más en un país en el que durante una década la Justicia fue un brazo más del poder político- es la independencia con la que actuó la Corte, siendo obvia la voluntad del gobierno de ver a Patti lejos de su banca –de hecho, en Diputados la ofensiva en su contra no la empezó ningún legislador de la CC ni del PRO, sino Bonasso y Carlotto.

Creo que es un fallo del que deberían aprender algunos dirigentes que se llenan la boca hablando de la pobreza institucional del país y prediciendo apocalipsis que nunca llegan.

Con respecto a lo de Tejerina –más allá de que son dos casos que a mi entender distan años luz-, Argibay aclaró en varios programas de radio que no es que no se haya tenido en cuenta la situación horrible por la que pasó, ni el innegable daño que le produjo la violación y el posterior embarazo, sino que justamente, de no haber sido por que la Justicia tuvo en cuenta todos esos atenuantes, la hubieran condenado a reclusión perpetua (la pena establecida para un parricidio o filicidio, que es la máxima pena contemplada por la Justicia).

En definitiva, no coincido en que la venda le esté quedando floja (o, para ser más exacto, no creo que sea por estos casos). Pero repito, me parece un horror que alguien como Patti quiera ser parte de un sistema de gobierno que ninguneó hace 32 años y que pretenda ser parte del órgano que se encarga de sancionar leyes, esas que él pasó por alto cuando picaneó y asesinó.

Sol dijo...

Yo también estoy con Pablo y Cide. Lo que más me llama la atención del caso Patti es que no se haya hecho ninguna impugnación previa a su candidatura y luego lo quieran alejar de un cargo electivo, que los mecanismos de elección de la democracia constitucional le garantizan. Y más que eso, me sorprende que haya gente que lo haya votado. Ese es el dato más llamativo: ¿Quién vota a Patti?
Ahora, una vez que ese hombre se amolda a los juegos de la democracia (aunque antes no le hayan importado para nada) y se presenta a una elección y un nùmero de votantes lo elige, ya es tarde. Haberlo sabido antes!!!